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La semejanza entre las palabras puede llevar a traducciones erróneas. Sonidos y grafías similares pueden pertenecer a distintas raíces idiomáticas y parecer hermanas cuando quizás son primas lejanas. No porque un vocablo se parezca a otro, ambos nombran la misma cosa. Y no solo como traductores somos susceptibles a cometer errores de esta índole… todos, alguna vez, como estudiantes de otro idioma hemos sido víctimas de estas curiosidades del lenguaje al confundir palabras parecidas en dos idiomas.

Así que dejemos de confiar ciegamente en las palabras que elegimos para expresarnos, pues nos pueden traicionar. Contra este mal, conoce estos engañosos términos.

 

Los consanguíneos

Existen palabras hermanas; se parecen entre sí y comparten antepasado. A estas palabras se les llama cognados, tienen un mismo origen etimológico, pero tuvieron distinta evolución a través del tiempo. La traducción de cognado, del latín cognatus, sería consanguíneo, y podemos identificar el parentesco que sugiere la palabra con este ejemplo: los siguientes vocablos provienen del latín lacte (que por su variable geografía y el paso del tiempo llegó a distintas derivaciones), latte en italiano, en portugués leite, en francés lait, y en español leche.

 

Los impostores

Quizás tengas un amigo que se parece mucho a alguien que ni siquiera es su familiar. Esto pasa con los falsos cognados, pues son palabras similares que no guardan parentesco real. Más aún, el llamado falso amigo se refiere a un término que parece ser casi idéntico en dos idiomas pero que en cada uno significa algo diferente.

Este nombre (falso amigo) fue usado por primera vez en el libro Les faux-amis ou les trahisons du vocabulaire anglais (Los falsos amigos o las traiciones del vocabulario inglés) escrito en 1928 por Maxime Koessler y Jules Derocquigny, quienes sí fueron buenos amigos.

Un ejemplo es la palabra inglesa exit, que es muy parecida a éxito en español. En efecto, ambas proceden del latín exitus, que a su vez proviene de las raíces indoeuropeas eghs (fuera de) y ei (ir). En inglés significa salida pero en la evolución del castellano llegó a significar ‟salir de algo… con resultados satisfactorios”, como un sinónimo de triunfar.

 

Los escudos

¿Cómo evitar esta clase de errores y reconocer a los falsos amigos de los verdaderos?

  • Desconfía. Por más parecidas que sean dos palabras en distintos idiomas, consulta su significado, sus diferentes acepciones y revísalas en diferentes contextos para asegurarte de usarlas adecuadamente.
  • Arranca de raíz. Revisa la raíz de la que proviene una palabra en un idioma y otro, esto puede ayudarte a entenderla mejor y distinguir las diferencias de significado entre sus derivados.
  • Amplía tu vocabulario. Leer mucho y variadamente en otro idioma puede ayudarte a memorizar cómo se usan los términos en ese idioma en particular. Así gradualmente te será más natural traducir discerniendo los falsos amigos de los verdaderos.
  • Mira la listas negras. Estudia las listas de los falsos amigos, pues incluyen los errores más comunes que podemos cometer al traducir términos semejantes. Más abajo te recomendamos algunas.

 

El muestrario de curiosidades

En todos los idiomas existen los falsos amigos. Veamos… como hispanohablantes gâteau nos suena a gato, pero realmente en francés significa tarta o pastel. Así que, si lo escuchas por allí, recuerda que no te están ofreciendo una mascota sino un postre. Otro curioso falso amigo vive en el canal de la mancha, que debía haberse llamado canal de la manga: originalmente se refería a un mar que los franceses bautizaron como manche (manga) pero por su parecido a la palabra castellana mancha se le quedó este nombre. Existen muchos otros falsos amigos franceses pero es tarea del traductor hacer amistad con ellos.

En portugués embaraçar no significa lo que te imaginas a primera vista, pues este término quiere decir enredar o embrollar. Osso no es un animal, sino el hueso, y aceitar no tiene que ver con el aceite castellano sino con aceptar. Otros falsos amigos portugueses quieren conocerte.

Si como principiante de inglés fabric aún te suena a fábrica y bigot a bigote, es mejor que estudies a los engañosos ingleses desde ahora, que son muchos. Pasando al italiano, una hermosa curiosidad de este idioma está en la palabra sentire, pues una de sus acepciones significa escuchar (¡entonces sí que la música se siente!), pero quedan por tratar muchos más ‟amigos” en italiano.

 

Como en la vida, en la traducción e interpretación tus seres queridos te recomendarán siempre tener cuidado con las malas amistades. Es cuestión de estudio y práctica reconocerlas, y como estudiante de idiomas, intérprete o traductor, el camino puede tornarse bastante interesante también al explorar en el bosque del lenguaje humano para reconocer en nuestras distintas formas de expresión, tanto las semejanzas que nos unen como las diferencias que vuelven a cada idioma algo excepcional.

 

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