Los wereables, o dispositivos electrónicos portátiles, que interpretan en tiempo real están a la orden del día. Estos pequeños amigos tecnológicos son capaces de traducir frases de una conversación cotidiana de un idioma a otro inmediatamente.

Al viajar con uno de ellos podrías conversar con personas de países donde hablen inglés, francés, alemán, japonés y hasta chino sin saber ninguna de estas lenguas. Gracias a estos mini traductores, ¿nos olvidaremos de tener que aprender otro(s) idioma(s)?

 

El nuevo

Recientemente Google lanzó pixel buds, los auriculares que traducen en tiempo real más de cuarenta idiomas. Aunque el producto saldrá a la venta en noviembre, ya se puede reservar su compra en Google Store.

Funcionan de manera similar a The Pilot, audífonos con micrófono integrado que reciben el mensaje, lo traducen y lo reproducen con voz artificial en otro idioma. Pero estos pixel buds tienen la singularidad de funcionar solamente al sincronizarse a la aplicación de Google Assistant en un celular Google Pixel 2 o 2 XL, móviles de la misma compañía; así que tendrás que ser un consumidor bastante leal a Google si quieres usar estos buds.

Los primos

Los pixel buds, los Pilot e ili, no son los únicos microtraductores en el mercado. Baidu es un pequeño traductor de bolsillo creado por la compañía del motor de búsqueda chino del mismo nombre, y también funciona como router de wifi. Su tecnología de inteligencia artificial está diseñada con el llamado aprendizaje profundo o redes neuronales, que imita cada vez mejor el funcionamiento del lenguaje humano.

MYMANU CLIK son otros audífonos inalámbricos que traducen en tiempo real en 37 idiomas, y otra opción similar son los audífonos One2One, de Lingmo international, dispositivo que traduce en ocho idiomas con un retraso máximo de 5 segundos y no necesita conexión a internet. Si estas diminutas máquinas parecen ser más rápidas y prácticas que los humanos, ¿por qué no acaban de desplazarlos? Una de las razones es quizás su elevado costo, o que existen otras alternativas para la traducción exprés…

 

Tu teléfono inteligente y políglota

No tienes que adquirir forzosamente un wearable para disfrutar de esta clase de tecnología. Existen también varias apps para que tu celular se vuelva traductor.

iTranslate no solo es un traductor de palabras escritas, ya que al pagar por esta app puedes usar el micrófono de tu móvil para dictar frases y traducirlas a 16 idiomas.

SayHi y Speak & Translate funcionan de igual manera, pero, en sus versiones completas (de pago), puedes traducir frases en hasta 100 idiomas. Y aquí cabe incluir el Skype Translator, que permite tener videollamadas con traductor simultáneo artificial incluido en al menos 40 idiomas. ¿Demasiado eficientes para ser verdad?

 

Camarón que se duerme…

Aunque los dispositivos traductores son una maravilla tecnológica y pueden ayudarnos enormemente, no son todavía tan precisos y esta no es su única desventaja…

  • El idioma, su uso y particularidades expresan la cultura de cada lugar, ya no de un país, sino de cada región. Al eliminar este aprendizaje, reduciéndolo a un código estándar para la comunicación básica, nos estamos perdiendo de la riqueza que nos brinda su cultura y gente.
  • Aprender otros idiomas agiliza nuestra mente y trae muchos otros beneficios (más completos que cualquier dispositivo traductor).
  • Los intérpretes humanos son necesarios para negociaciones y proyectos específicos por el conocimiento de tecnicismos que los wearables aún no emplean.
  • La tecnología de traducción actual es muy joven para comprender la complejidad del lenguaje humano… ¡basta introducir un diálogo complejo en Google Translate para comprobarlo! Los refranes del idioma español, por ejemplo, poseen el jocoso sabor que ninguna máquina puede explicar con sensibilidad todavía.

 

Imagina cómo serán las interacciones cuando estos aparatos estén más avanzados y sean de uso común: al viajar por el mundo, muchos dependerán de unos pequeños auriculares para comunicarse y serán analfabetas del idioma del lugar que visiten… Pero también podría ocurrir que estos wearables no tengan tanto éxito. Quizás los mini traductores solo serán usados por un número reducido de viajeros que no hablen otro idioma además del materno.

 

Tal vez ya está llegando el día en que no tengamos que aprender otro idioma para comunicarnos con hablantes de otras lenguas, pero, si decidimos no aprender, nos estaremos perdiendo de una exquisita experiencia de interacción real con las personas. Después de todo, requiere más determinación el ensayo y error que implica el verdadero aprendizaje de otro idioma: un tesoro que, con la práctica, llevaremos permanentemente en nuestra memoria… y sin riesgo de quedarnos sin batería.

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