anglicismos

Anglicismo se le llama a la palabra o expresión tomada de la lengua inglesa que se usa en nuestro idioma ¿ok? So, ¿has pensado cuántos anglicismos usas al día? Sin duda el español está harto repleto de ellos, y se ven principalmente en las redes sociales, infiltrados mediante la televisión y la música en inglés, pero difícilmente analizados a fondo por los hablantes que raras veces nos detenemos a pensar en este fenómeno de la vida cotidiana.

¿Acaso estos préstamos lingüísticos contribuyen a enriquecer nuestro propio idioma?, ¿o lo deterioran? ¡¿Cómo determinarlo?!

 

Examples

Existen muchísimos anglicismos que usas diariamente. Quizás tienes un flashback al escuchar el cover de una canción, checas tu e-mail en tu laptop, vas al gym en pants, o posteas una foto en Facebook y tagueas a tus friends… bueno, ya fueron bastantes ejemplos ¿no? Bye.

Aunque también hay otros más complicados que eso: los acrónimos, como el popular YOLO (You Only Live Once) que sugiere un “sí, hazlo” cuando dudas, o el LOL (Laugh out loud) que vino a simplificar el tradicional jajaja.

Algunos de estos ejemplos son apropiaciones que el idioma ha hecho de las palabras inglesas y otros tan solo son “préstamos” que el castellano toma mientras que la RAE les designa traducción apropiada. (¡Esperemos que no se tarden!)

 

Fail

¿Qué tiene de malo usar tanto anglicismo? Bueno, una de las desventajas es desconocer el propio idioma: tomamos el atajo del anglicismo sin pensar en lo que nuestro exquisito español ofrece para expresarnos.

Existe una fuerte relación entre idioma e identidad. Como dice el lingüista Joshua Fishman, “cuando le quitamos el idioma a una cultura le quitamos sus saludos, sus groserías, sus alabanzas, sus leyes, su literatura, sus canciones, sus rimas, sus proverbios, su sabiduría y sus oraciones”.

Quizás pasamos más tiempo conociendo autores, música y filosofía de otras culturas que de la nuestra, cuando al ser hispanohablantes, nuestro propio Shakespeare está en autores como Pedro Calderón de la Barca o Sor Juana Inés de la Cruz. Sí, la literatura es una gran puerta para conocer nuestra identidad nacional y valorar primero nuestra cultura.

Por cierto, la mercadotecnia de hoy en día es la principal causante del uso excesivo de anglicismos, y para defenderse del bilingüismo comercial, la Real Academia Española hasta hizo una campaña contra la invasión del inglés en la publicidad.

Además, la colonización también ocurre mediante el lenguaje. En nuestro sistema actual las potencias económicas posicionan a sus idiomas como los más importantes, por lo que aprenderlos finalmente se convierte en una necesidad.

 

An híbrido

El spanglish o espanglish, fue un paso más allá del simple uso de los anglicismos; no es un idioma en sí, sino una forma híbrida de dos idiomas, una alternancia de lenguajes que se da entre el inglés y el español.

Surgió en los hispanohablantes en los Estados Unidos, que no son del todo bilingües. Ellos wachean (ven) una movie, parkean (estacionan) su auto in the corner, o enjoyean (disfrutan) un helado. Incluso existen autores, como la puertorriqueña Giannina Braschi, que escriben literatura en spanglish y conservan una postura en pro de la mezcla de idiomas y culturas.

Debido a la convivencia de ambos lenguajes, quizás el spanglish con el paso del tiempo se convierta en un idioma… Como lo observamos en el spanglish nacido del movimiento migratorio, los fenómenos lingüísticos son, ante todo, fenómenos sociales. Otro ejemplo de ello es el pidgin, una mezcla de dos idiomas muy simplificados que se usa para la comunicación entre personas que no tienen una lengua común, y suele desarrollarse para beneficios comerciales.

 

Evolve to survive

Imagina al idioma como un ser vivo. Se adapta a las condiciones que lo rodean y así evoluciona. Sus adaptaciones las desarrolla para seguir vivo. Entonces ¿crees que son necesarios los anglicismos, o una moda pasajera?

El idioma se transforma por la interacción con otros idiomas también. El nuestro, por ejemplo, durante la invasión árabe de la península ibérica se apropió de muchas palabras arábigas como quithara (guitarra), sookar (azúcar) o la interjección ojalá (quiera Alá).

El castellano ha existido por muchos siglos. Es un campeón en comparación con las muchas lenguas muertas que alguna vez se usaron y las que están en peligro de extinción. Nuestro idioma ha logrado sobrevivir por medio de muchas adaptaciones desde su origen como una versión del latín vulgar, y de hecho el español que hablamos actualmente es muy distinto al que se hablaba en siglos anteriores. Para constatar esto basta con observar vocablos que tan solo en las últimas décadas cayeron en desuso, como el verbo abeitar, una palabra de origen medieval que significa engañar, y que ya no aparece en el diccionario oficial de la RAE; la conjunción ca, similar al porque actual, o el adjetivo fermoso que fue reemplazado por hermoso.

Así como en la evolución de los seres vivos desaparecen órganos que dejaron de ser útiles, en un futuro seguramente desaparecerán otras palabras y letras del castellano o se usarán más contracciones, pues el idioma también tiende a simplificarse, y como hemos visto en su historia, puede enriquecerse con apropiaciones de vocablos de otras lenguas.

 

El debate sobre el beneficio o perjuicio en el uso de anglicismos continúa, pero hay que reconocer que la transformación del lenguaje se hace necesaria para una comunicación eficiente en un mundo vertiginosamente cambiante. Aunque tenemos la tarea de conocer y no olvidar nuestro origen, nuestra madre lengua, al aprender otros idiomas también tendremos el poder de expandir nuestro conocimiento más allá de la raíz.

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